lunes, 6 de febrero de 2012

Estrategias del destino - Amber Lake.



Claire Whitehorne se ha quedado sola. Su padre, su única familia, falleció dejándole un solo legado: deudas. Pero Claire es una mujer resuelta y, a sus 23 años, toma las riendas, deja de lado la educación aristocrática que ha recibido y decide partir a Londres para buscar un empleo que la pueda mantener. Sin embargo, la ciudad le depara peligros, y se verá forzada a escapar.

Julian acaba de llegar de la guerra contra Napoleón. Sus cicatrices no son solo físicas; su alma está atravesada por el recuerdo de los horrores vividos y por el dolor de la traición de la mujer que amó. Ya no es el mismo. Al regresar a Inglaterra, se recluye en su campo y se aleja de toda vida social. Es su madre la que insiste en buscarle una esposa, pero él se niega. Ya no tiene fe en el amor.

Pero el destino mueve los hilos. Claire en su huida se esconde en el carruaje de Julian, que la descubre y piensa que ella no es más que una vulgar ladrona. Sin embargo, la atracción que sienten el uno por el otro será más fuerte que la desconfianza, y él hará lo imposible por retenerla a su lado. Otra vez el destino será el encargado de diseñar la estrategia que los unirá para siempre.



Amber Lake se recuerda desde muy pequeña escribiendo relatos cortos, cuentos y poesías. Sin embargo, su más íntima pasión siempre fue la literatura romántica, de la que es ferviente lectora, y a la que se ha dedicado con entusiasmo en los últimos años. Es licenciada en Historia y trabaja en el Servicio de Documentación de la Universidad de la ciudad en la que vive junto a su esposo e hijos.

Hacía tiempo que no leía una novela histórica, y se me había olvidado por completo lo que disfruto con una buena historia de este subgénero.

Todas tienen algo en común, pero todas aportan algo nuevo y es algo que me encanta. Es el caso de Estrategias del destino; la vida de Claire es muy desdichada, sobre todo tras conocer a su otra parte de la familia (con  estirpes como estos ¿quién necesita enemigos?).

La pobrecilla no se imaginaba lo que tenían preparado para ella, vivía en su ignorancia y pena por el reciente fallecimiento de su padre.

Cuando ve el panorama que le espera, no duda en huir sin saber hacia dónde va. El destino la guía hacia un carruaje de nada más y nada menos que Julian, protagonista de la novela.

Él vive con los demonios y desconfianzas de su pasado, pero en el presente tiene una cómoda y buena vida; solo le falta una mujer y descendientes para que su madre le deje respirar. El problema es que una ladrona, o eso se piensa él, se cruza en su camino...

A mí esta novela me ha encantado, la he leído en un día; es muy entretenida y fácil de leer. Me ha gustado mucho la forma de describir las circunstancias y a los personajes que tiene esta autora, así que me pondré a leer más novelas de ella.

Es una historia muy tierna a la par de misteriosa, te mentiene en vilo con el secretismo que rodea a la pareja. Muy bonita.

 Lo único que eché en falta es un poco más de mal genio por parte de ella, hubo un momento en la novela que él sospechó de ella de muy mala manera y ella le perdonó sin hacerle sufrir ni un poquito. Pero bueno, para caracteres "colores". Además, desde el primer momento la caracterizó como una muchacha dulce; así que tampoco desentonó esa reacción.

Valoración: Muy bueno.
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