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El rey de hierro - Julie Kagawa.

domingo, 20 de mayo de 2012



Hierro. Hielo. Un amor condenado desde el principio.

"Me llamo Meghan Chase.

En menos de veinticuatro horas cumpliré dieciséis años. Los dulces dieciséis. Suena mágico. Se supone que, a esa edad, las niñas se vuelven princesas, se enamoran, van a fiestas, a bailes de promoción y cosas así. Se han escrito un sinfín de relatos, canciones y poemas sobre esa edad maravillosa en la que encuentras el amor verdadero, las estrellas brillan por ti y el apuesto príncipe te lleva en volandas hacia el atardecer.

No creo que ése vaya a ser mi caso."

MEGHAN CHASE TENÍA UN DESTINO SECRETO, UN DESTINO QUE JAMÁS HABRÍA IMAGINADO...

En la vida de Meghan siempre había habido algo extraño, desde que su padre desapareció cuando ella tenía seis años. Nunca había encajado en la escuela ni en casa.

Cuando un siniestro desconocido comenzó a observarla desde lejos y su mejor amigo se convirtió en su incansable guardián, Meghan presintió que su vida iba a dar un vuelo.

Pero jamás habría imaginado la verdad: que era la hija de un mítico rey del mundo de los duendes y las hadas y que, inmersa en una guerra implacable en la que era un peón de ambos bandos, tendría que descubrir hasta donde estaba dispuesta a llegar para salvar a quien amaba, atajar un mal misterioso al que ninguna criatura mágica asaba enfrentarse... y descubrir el amor con un joven príncipe que quizá prefiriera verla muerta a permitir que tocara su corazón helado.

Crítica:

Julie Kagawa nació en Sacramento, California. Con la edad de nueve años Julie y su familia se trasladaron a Hawai donde descubrió su gusto por el mar. Cuando no nadaba, Julie se sumergía en los libros, a menudo para disgusto de sus profesores, que se encontraban las novelas escondidas detrás de sus libros de texto o matemáticas durante las clases, su amor por la lectura la llevó a escribir algunas historias muy oscuras y horribles por aquel entonces, su afición a las historias oscuras pasó, pero no así su amor por la lectura.

Nunca me gustaron los libros de hadas, no sé por qué pero nunca me atrajeron, ni Campanilla llegó a mi corazón. Así que este libro lo compré más que nada por la gran cantidad de críticas positivas que he leído, y por la alegría que transmitían algunas personas al enterarse de que Darkiss publicaba esta saga. Me picó la curiosidad y caí.

Creo que con esta saga voy a acabar con mi 'fobia' a los seres de este tipo. No solo hay hadas sino un montón de seres más, algunos de difícil pronunciación, pero recuerdo que hay orcos, sirenas, caballos de mar, throlls... un poco de todo.

Sé que las comparaciones son odiosas pero algo similar a la saga de Holly Black, aunque me gustó más Kagawa.

A pesar de tanto bicho raro suelto por ahí, me he enterado de todo he incluso he llegado a diferenciar a cada especie sin sacar una carrera, sin muchas descripciones ni características que vuelven loco al lector, la autora nos sumerge en un mundo mágico; aunque la verdad es que prefiero el mío, hay demasiado desalmado pululando por ahí.

La protagonista, Megan, una supuesta humana, llega al mundo mágico para salvar a su hermano. Pero contará con la ayuda de su mejor amigo y el mayor enemigo de éste, un cuadro bastante peculiar, la pobre muchacha pasa la vida de árbitro.

En algunos sitios he leído o por lo menos han dado a entender que hay un triángulo amoroso. Yo todavía no lo encuentro, porque la protagonista tiene claro a quién quiere, aunque claro uno de ellos aún no se declaró, pero queda claro que Megan prefiere a uno de ellos con mucha diferencia... otra cosa es lo que haga la autora en el segundo libro, que espero y deseo que no haga un Jacob-Bella-Edward. Para que no me critiquen de que todo se compara con Crepúsculo (esta serie no tiene nada que ver) puedo citar más triángulos amorosos pero me iría por las ramas.

La verdad es que no sé qué puntuación darle, lo he leído en un día, y son 400 páginas. No le voy a dar la 'mención de honor', porque creo que fue un poco precipitado o que salió un poco forzado el momento de los besos y declaraciones. Y eso que fue más allá de la mitad del libro, pero bueno no me cuadró del todo.

Los personajes y protagonistas dan un ritmo a la novela impresionante, son magníficos y sus caracteres de lo más variado que puede haber. Sobre todo Puck y Ash, dos polos totalmente opuestos; el primero simpático y divertido, el segundo sombrío y taciturno. Y Megan es maja, no sé qué me pasa últimamente pero a las protagonistas femeninas no las trago, parecen tontas. Pero por fin hay una que pasa mi examen.

Valoración: Excelente.

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