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Susurros - A.G Howard.

domingo, 14 de abril de 2013



El País de las Maravillas existe.

A Alyssa Gardner las flores y los insectos le hablan. Teme que su destino sea acabar en un psiquiátrico, como su madre, pues una vena de locura recorre su familia desde tiempos de su antepasada Alicia, la niña que inspiró el País de las Maravillas de Lewis Carroll.

Pero ¿y si los susurros de las flores no son alucinaciones? ¿Y si el País de las Maravillas existe y la está llamando?
Alyssa descenderá por la madriguera del conejo hacia un mundo mágico, pero también despiadado. Durante su increíble aventura, tendrá que decidir en quién confiar: en Jeb, su mejor amigo, por el que siempre se ha sentido atraída, o en el fascinante y seductor Morfeo, su guía en el País de las Maravillas y con el que lleva soñando desde que era niña.








Una de las mejores novelas juveniles que he tenido el placer de leer.  La autora consigue dar un toque de locura maléfica a la afamada historia de Lewis Carroll, la joven Alicia no describió rigurosamente el País de las Maravillas, sus tierras guardan secretos oscuros y peligrosos... que la joven inmadura no llegó a entender.

Los enemigos se presentan como amigos, el famoso conejo blanco ni tiene prisa ni bigotes, las cabezas no se "cortan", el Sombrerero loco no está tan majara ni tampoco se llama así... Alicia narró una historia demasiado...dulce, Alyssa se enfrentará con la peor visión de este mundo. A.G Howard hace una adaptación incluso más lúgrube que la de Tim Burton.



“Habríamos bailado todas las noches en las estrellas sobre tu reino”.

Engaños, odios y medias verdades, harán que el mundo de Alyssa cambie radicalmente, su única verdad es el cariño que siente por Jeb, y como no coopere con Morfeo jamás logrará recuperarlo. La protagonista se verá envuelta en la trampa de la telaraña, las mentiras la irán enrollando sin piedad, hasta que la odiosa verdad caerá sobre ella como un mazo. Los habitantes de este mundo cruel y loco pondrán en peligro la vida de la pareja hasta conseguir lo que más ansían.

"- Pero es que a mí no me gusta tratar a gente loca
- Oh, eso no lo puedes evitar. Aquí todos estamos locos. Yo estoy loco. Tú estás loca.
- ¿Cómo sabes que yo estoy loca?
- Tienes que estarlo, o no habrías venido aquí."              

(Frase extraída de la película de Alicia en El país de las Maravillas, no es del libro).

Una historia perfectamente hilada, con giros inesperados, conversaciones prácticamente ilegibles, acertijos que no adivinaría ni el mismísimo Gollum y personajes hilarantes aunque incomprensibles.

“Pequeña florecilla de rojo y melocotón,
Atrapas chicos con tu hermosa cabecita;
Provoca y juega, sé tímida, no seas tontita,
Pues algún día le romperás el corazón.”

Quizás, alguien tras leer la sinopsis rechazó sin miramientos la novela por el deje de triángulo amoroso, pensando que sería "otro más", otro que forma parte de esta especie de tópico-epidemia en la novela juvenil. Solo os voy a decir que en El mundo de las Profundidades nada es lo que parece, todo es especial y... original... "-¿Qué será, Alyssa? ¿Qué será, será?"



Los protagonistas son perfectos, muy bien caracterizados, caracteres mágicos y dispares: Jeb un joven que lucha por no parecerse a su padre, máximo protector de Alyssa y fiel amigo de ella, aunque la muchacha siente algo mucho más fuerte...
“-Creo que va siendo hora de que hagamos realidad algunos sueños, patinadora”.

Alyssa una joven audaz y valiente, sin pelos en la lengua y de sangre caliente, no se deja amedrentar por nada ni por nadie, pero teme  volverse loca como su madre y por esto se niega a dar el paso con Jeb. Cada vez que va a visitar a su madre al psiquiátrico, el pánico le atenaza lo músculos, intenta luchar contra todas sus fuerzas con las voces de las flores e insectos que le susurran ¿Las personas normales no suelen hablar con ellos, verdad? Sus hobbies son dos: patinar y hacer cuadros con insectos muertos.

“-Pequeña y tímida flor – susurra, cubriéndome con su dulce aliento -. Piel contra piel vamos a borrar tu dolor.”



Morfeo, la oruga del cuento de Lewis Caroll, excepto que no se parece nada al insecto, posee alas y un cuerpo de infarto, una belleza oscura y peligrosa, fría y extremadamente atractiva...

“-Mi alcoba nunca está vacía.
-          Lástima que el cerebro sí”

Una antigua maldición, un extraño linaje, la magia del primer beso, el incalculable regalo de tener una infancia, sacrificios y... valentía.

“Un océano rojo por los lazos del amor, que pintó de cada una de las rosas el corazón…”





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