jueves, 30 de enero de 2014

Nadie como tú - J.A. Redmerski



«–Hay que vivir en el presente –afirma.
–¿Qué es para ti vivir en el presente? –le pregunto.
–Pues simplemente que pensar y hacer planes es una gilipollez
–afirma–. Si piensas en el pasado, no avanzas. Vive
en el momento, donde todo es como debe ser, tómate tu
tiempo, pon freno a tus malos recuerdos y llegarás adonde
quiera que vayas a llegar mucho más deprisa y topándote
con menos baches en el camino.»

Todo viaje es una aventura en la que a veces tienes que romper con todo, perderte, arriesgarte por tus sueños. Déjate llevar por el corazón; el amor te está esperando en alguna parte. ¡Sal a buscarlo!





Crítica:

Sin duda alguna J.A Redmerski es mi descubrimiento del año, espero que sea la primera de muchas, Nadie como tú se ha convertido es una de esas lecturas que tienes que releer dos veces al año (como mínimo) y que con cada nuevo repaso te emociona cada vez más.

Andrew Parrish es un protagonista de diez, de los que suspiras cada pocas líneas y de los que no se olvidan fácilmente. Si me preguntaran por un chico de ensueño que estuviera en un libro, sin duda me vendría a la mente su nombre.

Mientras que Cam es una chica dura de pelar, no se anda con rodeos y a sus veinte años ya ha pasado por duras batallas. Está harta de vivir rodeada de amargura y tristeza, de su aire taciturno y de la monotonía quiere disfrutar de la vida: sin planes y sin normas.



Su camino lo empieza sola, pero a lo largo del mismo se encontrará con un compañero de aventuras, que a lo tonto y a lo bobo llega a ser su alma gemela.




“—Hay que vivir en el presente —afirma, y me quedo pasmada—. ¿No crees? —Ladea la cabeza y vuelve a mirarme.
Tardo un instante en ordenar las ideas, pero así y todo no sé qué decir.
—Vivir en el presente —repito, y al mismo tiempo pienso en lo que yo creo: amar en el presente
—. Supongo que tienes razón. —Pero sigo preguntándome qué piensa exactamente de eso.
Me retrepo en mi asiento y levanto la cabeza un poco para mirarlo con más detenimiento. Es como si de pronto tuviera un gran deseo de saberlo todo de eso en lo que cree. Saberlo todo de él.
—¿Qué es para ti vivir en el presente? —le pregunto.
Veo que una de sus cejas se crispa un instante y su expresión cambia, sorprendido con la seriedad de mi pregunta, o con mi grado de interés. O quizá con ambas cosas.
Endereza la espalda y levanta la cabeza a su vez.
—Pues simplemente que pensar y hacer planes es una gilipollez —afirma—. Si piensas en el pasado, no avanzas. Si pasas demasiado tiempo haciendo planes para el futuro, no haces más que retroceder o quedarte estancado en el mismo sitio toda tu vida. —Clava su mirada en la mía—. Vive en el momento —dice con absoluta seriedad—, donde todo es como debe ser, tómate tu tiempo, pon freno a tus malos recuerdos y llegarás adondequiera que vayas a llegar mucho más de prisa y topándote con menos baches en el camino.”

Un viaje lleno de sonrisas y alegría, de momentos de sinceridad y de exorcizar viejos demonios, de seguir adelante y buscar algo por lo que luchar. Escapar de las barreras sociales, huir de la rutina y romper moldes; sin importar qué dirán.



“- ¿Qué estás haciendo?
Alzo la vista, la segunda camiseta del montón medio doblada.
—Doblar la ropa.
Oigo dos ruidos sordos cuando tira al suelo unas zapatillas de deporte negras, sale del vestidor y se me acerca. Cuando se sitúa a mi lado, me mira como si yo hubiese hecho algo mal y me quita la camiseta a medio doblar.
—No seas tan perfecta, nena. Mételas sin más en la bolsa.
Lo hace como para demostrarme lo fácil que es. No sé qué es lo que me llama más la atención: si su lección de desorganización o el mariposeo que he sentido en el estómago cuando me ha llamado «nena».
Me encojo de hombros y dejo que meta la ropa a su manera.
—Lo que llevas importa poco —asegura mientras vuelve al armario—. Lo que importa es adónde te diriges y qué haces mientras lo llevas.”

Así Andrew y Cam viven el día a día, hacen una especie de burbuja en la que solo existen ellos dos, en pocos días se vuelven mejores amigos y más tarde en amantes.

Nadie como tú es una novela chispeante, rebosa alegría y guarda muchas carcajadas tras sus páginas. Los protagonistas no son los típicos, son personas cercanas y realistas, es muy fácil simpatizar con ellos, quizás os recuerden a un amigo o familiar, o incluso o sintáis reflejados en ellos.

“—Pararemos en el próximo motel —informa mientras entra en otra carretera—. Dormiré un poco.
Me mira de reojo.
—En habitaciones distintas, por supuesto.
Me alegro de que haya liquidado esa parte tan de prisa. Puede que esté cruzando Estados Unidos a solas con él y no sea la mejor idea, pero no creo que además pueda compartir habitación con él.
—Muy bien —apruebo, y estiro los brazos delante con los dedos entrelazados—. Necesito darme una ducha y cepillarme los dientes durante una hora seguida.
—Ahí sí que no tengo nada que objetar —bromea.
—Oye, que a ti tampoco es que te huela el aliento a rosas.
—Lo sé —reconoce, se lleva una mano ante la boca y echa el aliento—. Es como si me hubiera comido el guiso de mierda que prepara mi tía todos los años por Acción de Gracias.”

Respecto al género, lo catalogaría sin lugar a dudas como New Adult: los protagonistas tienen 20 y 25 años y las escenas de sexo son muy, muy subiditas y explícitas como una novela adulta. Espero que las editoriales apuesten más por este género, es una verdadera delicia.



Sé que con esta reseña no hago justicia a esta grandísima historia, en resumidas cuentas y de manera visual es una noria de emociones: tan pronto estás alegre y muerta de risa, como en fase depresiva y llorando a lágrima viva, porque sí os advierto que en los últimos capítulos vais a sufrir de lo lindo.




Espero que publiquen más libros de esta autora, hay que seguirla de cerca, su escritura es fresca y amena. En esta novela en concreto los capítulos se van alternando entre la visión de Andrew y la de Cam, me encantan las historias que se centran en los dos puntos de vista de los personajes, creo que les da mucho ritmo.

Por último, un breve comentario a la portada, si bien es cierto que al principio prefería la original, estéticamente quizás pueda parecer más bonita, después de leer el libro me quedo, sin lugar a dudas, con la española; refleja una escena preciosa de la novela. En verdad hay tantas… que es imposible no quedar embelesada con el libro, otra que me viene a la cabeza es el significado del tatuaje que tiene Andrew en el costado, pero dejaré que lo descubráis por vosotros mismos.



“Ojalá la historia de Orfeo y Eurídice fuese real, porque entonces podrías bajar al inframundo y cantar para que volviera a tu vida. No miraría atrás. No la cagaría como hizo Orfeo.”


Excelente (Mención de honor 10+)


                        


Como curiosidad hay otro libro que continúa con la novela (cosa que me sorprende y no sé si me gusta o disgusta porque el final queda cerrado a cal y canto en el primero)


The Edge of Always (The Edge of Never, #2)


Five months ago, Camryn and Andrew, both dealing with personal hardships, met on a Greyhound bus. They fell in love and proved that when two people are meant to be together, fate will find a way to make it happen.

Now, in the highly anticipated sequel to The Edge of Never, Camryn and Andrew are pursuing their love for music and living life to the fullest as they always swore to do. But when tragedy befalls them, their relationship is put to the ultimate test. As Camryn tries to numb her pain, Andrew makes a bold decision: To get their life back on track, they'll set out on another cross-country road trip. Together they find excitement, passion, adventure-and challenges they never could have anticipated.






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