jueves, 4 de junio de 2015

SIROCO - JAVIER GARCÍA MARTÍNEZ






Jorge Alarma es un detective privado de Valencia que tampoco se ha librado de la crisis económica del país.  Justo en el momento en el que estaba a punto de cerrar su negocio, recibe el encargo de investigar una red de piratería industrial afincada en la zona. Durante las pesquisas conocerá a Anthony, un joven que busca a su madre, a la que una mafia trajo desde Nigeria de manera obligada.
“Siroco” es una novela que detalla la cruel desventura de una mujer forzada a prostituirse, un hijo que ha recorrido de manera ilegal media África para encontrar a su madre, y un detective que tiempo atrás perdió lo mejor de su vida. Tres pilares hilvanados para que el lector pueda encontrar tensión e intriga durante toda la historia.
Esta es una de las novelas que acabo de terminar de leer, la semana pasada, y he de decir que me ha supuesto un descanso de leer tanta romántica. Es una novela fuerte, en el sentido de que habla de una realidad de muchos, pero también de muchos sentimientos en cada uno de los personajes a los que ves evolucionar, a los que ves crecer y a los que acabas cogiéndole mucho cariño. He de decir que, aunque el título no sepas bien a lo que se refiere, cuando te sumerges en su lectura, cuando llegas al final, le encuentras ese sentido y lo entiendes todo.





CRÍTICA:


Javier García consigue hilar diversas tragedias, para nuestra desgracia muy conocidas hoy en día, presentes en cada Telediario, a través de Jorge Alama.

El ahora detective Alama ha padecido en sus propias carnes la pérdida más terrible que puede haber en este mundo. Tras este suceso su vida solo va a peor: matrimonio, trabajo... subsiste gracias a las pobres ganancias que consigue como detective privado, pero los números rojos no paran de aumentar y su única salvación es aceptar un caso muy complejo.

Una mujer engañada y obligada a prostituirse bajo amenaza de muerte, un joven que busca a su madre desesperadamente y huye de África para ir a su encuentro, un secuestro y una compañía muy importante que clama venganza por violar sus derechos de propiedad industrial. Cuatro temas muy diversos que el autor consigue unir con gran maestría y fluidez, sin dejar ningún cabo suelto.

Es una historia muy dura, cruel. Hay escenas que revuelven el estómago, donde se reflejan todo el dolor de una persona que es tratada como una mercancía. Maltratada, violada y apaleada una mujer  día tras día solo reúne fuerzas para luchar por sus hijos. Creo que esta parte de la historia fue la que más me costó asimilar, lo vemos a diario en las noticias y acongoja pero cuando lees cómo es su vida, cómo a pesar de querer desaparecer lucha por los suyos... Javier consigue trasladar toda la realidad de golpe, con un estilo muy directo.

Otro tema que se refleja en esta novela es la vida de los jóvenes que vienen en patera, atravesando miles y miles de kilómetros en tan solo una balsa a medio construir, intentando encontrar un futuro, abandonando todo lo que conocen... pensando que van a conseguir salir del agujero negro en el que se ven inmersos y toparse con la realidad. Una realidad fría y distante, recelosa, en donde muchas veces son rechazados por su color de piel. Comentarios hirientes y desafortunados, trabajos duros e inclementes. Vendedores ambulantes de réplicas ilegales de las que no van a ver ni un euro.

La vida del detective no es un camino de rosas, para nada. En el primer capítulo el autor nos presenta al Jorge de antes para entender el cambio de personalidad que da. De la noche a la mañana su vida da un giro terrorífico. No diré más para no fastidiaros la trama.

Siroco es una novela dura, que refleja muchos conflictos sociales, muchas medidas que adoptar para poder cambiar. Habla de discriminación, de abusos, abandono... Personas que son tratadas como esclavas en un Estado que habla de igualdad e integración. De cómo los emigrantes llegan y están desamparados. De la trata de personas y su difícil desmantelamiento. Habla del dolor y de la lucha de unos padres. Habla de esperanza y de futuro. Es una historia agridulce, pero merece la pena sin lugar a dudas.

El estilo de Javier es impoluto, sencillo pero llega directo al corazón. Transmite la realidad y la desazón. Sin lugar a dudas, lectura obligatoria.

MUY BUENO 



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1 comentarios:

  1. Tenía miedo de tu valoración. Me alegra ver que te ha gustado. ¡Gracias, Marta!

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