domingo, 23 de agosto de 2015

LEGADO OCULTO - JOANNA WYLDE




Legado oculto

#2 Saga Reapers

Hace ocho años, Sophie entregó su corazón y su virginidad a Zach Barret en una noche que no podría haber resultado menos romántica o más vergonzosa. El medio hermano de Zach, un motero que se hace llamar Ruger, les pilló in fraganti, llevándose consigo una imagen de Sophie que nunca olvidará.
Tal vez ella perdiera la dignidad aquella fatídica noche, pero Sophie ganó algo precioso para sí: su hijo Noah. Por desgracia, Zach acabó siendo un padre vago e irresponsable, lo que les llevará a ella y a su hijo a vivir casi en la indigencia. Cuando Ruger se entera, decide tomar las riendas del asunto.

CRÍTICA:

Legado oculto sigue la línea de Propiedad privada, los protagonistas son muy semejantes entre sí, no podría ser de otra manera, ya que siguen el mismo código al pertenecer a una banda de moteros. Ellos tienen sus propias reglas, incomprensibles para la gente externa al círculo. Tanto para Horse como Ruger el club es su vida, sus normas sagradas y sus chalecos de cuero su guía.

Sophie apenas conoce nada del mundo de Ruger y tampoco piensa indagar. Conoció a su cuñado de la peor forma, aunque siempre sintió una extraña reacción hacia él siempre se mantuvo alejada -o casi siempre-. 

Tras el fiasco de la relación con Zach, hermano de Ruger, intentó alejarse lo máximo de esa familia, lástima que Ruger no lo permita. Para éste una de las personas más importantes es su sobrino Noah, como su querido hermano nunca hizo de padre, en cierto modo Ruger se convierte en la figura paterna del núcleo familiar. De vez en cuando cuida de él y... para consternación de la madre, se mete en su educación, así es como Sophie se ve obligada a vivir con Ruger, así comienza su historia de amor-odio.

Si la relación entre Marie y Horse fue complicada.... la de Ruger y Sophie no se puede calificar de ningún modo, aún no sé cómo no se mataron entre ellos. Decir que los dos tienen un carácter fuerte es quedarse corto. Al principio ninguno cede, así que las discusiones se suceden una tras otra. 

Sinceramente, el libro lo leí en un suspiro, pero sí que sigo notando que el lenguaje de Ruger es demasiado exagerado - lo mismo le pasaba a Horse, a mi parecer-. La autora en cada página mete entre cuatro a cinco palabrotas, queda tan ordinario... Es cierto que dado el contexto de la novela, no pega decir "gilipuertas" en vez de "gilipollas", pero hay otras formas se puede expresar enfado, brusquedad... no sé, creo que la novela pierde mucho con tanto mal lenguaje.

La novela engancha, los protagonistas son bastante interesantes, los diálogos entre ellos resultan muy graciosos en algunos momentos -sobre todo cuando pierden los papeles-, la historia tiene una alta carga erótica y... se nota muy mucho la profunda documentación de la autora.

Pertenecer a un club es sagrado para los integrantes, y no cualquier club sino el suyo, lo defienden hasta la muerte, sin importar nada ni nadie. La única ley es la de su grupo, se cubren las espaldas entre ellos y defienden a las parejas de cada miembro como si fuera la suya propia. Se involucran mucho en cada causa, con ellos solo funciona el 'todo o nada', sin medias tintas. Un punto común en todas las novelas, es la entrega del chaleco a sus chicas, cómo lo intentan comprender ellas y cómo lo explican ellos - aunque tanto Horse como Ruger acaban perdiendo las formas, no saben demostrar la gran carga emocional que lleva el símbolo-. 

En esta novela conoceremos más a la hija del presidente, protagonista de la siguiente historia. Cuando terminé Legado oculto no pude pensar otra cosa que ¡Quiero Juego diabólico ya! Me encantan los protagonistas, a ver qué nos depara su historia.

Os recomiendo sin lugar a dudas esta saga y... si queréis ver una serie que hable de la vida en un club de moteros, tenéis que ver Hijos de la anarquía.




BUENO



SIGUE LA SAGA CON...


EMPIEZA LA SAGA CON...





Image and video hosting by TinyPic

2 comentarios:

Publicar un comentario