viernes, 23 de septiembre de 2016

Describiendo historias: R. Crespo






Nombre/seudónimo autor: R. Crespo
Título: Ritual
Género: Romántica contemporánea y erótica.
Saga: Sí. En principio 4 libros.


Sinopsis:

«Primero, nada de enamorarse».
Olivia nunca se ha enamorado de cualquiera, es más, a pesar de lo enamoradiza que siempre ha sido aún no ha encontrado a nadie que la hiciera experimentar lo que siente hacia Víctor. Hasta que aparece en su vida Renato, quien hará que se olvide del chico que conoció en internet, a menos que éste aparezca definitivamente para cumplir su promesa.
«Segundo, mientras estemos juntos nos perteneceremos».
Cuando Víctor propone seguir dos condiciones, Olivia ve la oportunidad perfecta para intentar conquistarle mientras el juego dure; aunque él no esté dispuesto a dejar que traspase las barreras de su corazón. Sin embargo, las cosas no serán tan fáciles como ellos creen.

Resumen:

Ritual es una novela contemporánea que narra el romance entre dos personas que se conocen a través de internet: Olivia y Víctor. Cuenta en primera persona y a dos voces (nunca repitiendo sucesos anteriores contados por el otro protagonista) todo lo que va sucediendo en el día a día de los dos, con sus pensamientos y sentimientos. Es una historia en la que la carga emocional y romántica pesa mucho más que la erótica, y en este último caso, la narración es sutil y llena de sentimientos.

Presentación de los personajes:

Olivia es... un caso perdido. Jamás hubiera imaginado que el hecho de adentrarse en esa red social la llevaría a tantos desastres dentro de su vida. Su simpatía, honestidad y dulzura forman parte de sus fortalezas, por llamarlo de alguna forma, pero también es algo insegura la mayoría de las veces y piensa demasiado en las cosas. Hay quienes dirían que debería dejarse llevar un poco más, pero para alguien que cree no haberlo pasado muy bien en la vida, es un poco complicado cambiar de la noche a la mañana.

Sin embargo, se deja llevar tanto en ocasiones que ni siquiera se reconoce. Aún es, como quien dice, una niña, pero creo que se comporta como una chica de su edad se comportaría en la realidad. Sea o no insegura. Comparta o no los rasgos de la personalidad de Olivia.

Estudia en la Universidad de Sevilla, habiendo nacido en la misma ciudad veintiún años antes.

Víctor, a pesar de que al principio pueda ser odioso para las lectoras, es un cacho de pan. No es lo que típicamente se podría definir como chico malo. Es un personaje con matices que en ocasiones puede hacer cosas buenísimas y en otras, hacer algo mal (o malo) sin que fuera su intención inicial. Es bastante complicado de entender, pero gracias a cierto detalle que trae el libro, al final acabas entendiéndolo.

En este enlace: http://ficcion-romantica.blogspot.com/2016/07/especial-de-ritual-1-conoce-los.html podrás leer más sobre ambos protagonistas.

Personajes secundarios:

Renato es el mejor amigo de Olivia, al que conoce en la universidad. Estudia su misma titulación, pero en otro turno diferente al de ella, por eso no coinciden en clase. Es un amor, el chico con el que todas soñaríamos estar, o al menos tenerlo como mejor amigo. A pesar de algunas cosas que hace...

María es la mejor amiga de Olivia desde siempre, podría decirse. Conoce todo de ella y sin que tenga que pronunciar una sola palabra, ya sabe lo que pasa por la mente de Olivia. También es todo lo opuesto a ella, pues es bastante más sociable y abierta. Aporta algo de comedia a algunas situaciones que viven.

Julia es la hermana de Víctor, todo un amor. A pesar de ser menor que él, es quien le aporta algo de luz cuando está sumido en la oscuridad y no sabe qué hacer. No aparece mucho, pero le ayuda mucho a tomar sus decisiones futuras.

Y hay algunos más que los dejaré como sorpresas...

Fragmento:

A veces no somos capaces de vencer la tentación. Se nos presenta un día cualquiera y nos seduce de tal forma que no pensamos en la posibilidad de rechazarla. No pensé que pudiera ser capaz de no responder a sus insinuaciones. Cada vez que le miraba sentía que me dejaba sin aliento. Más de una vez mi mirada se tiñó de deseo y él parecía aprovechar cada una de las oportunidades que yo le ofrecía sin darme cuenta. Pero ¿cómo no hacerlo con alguien como él? Para mí representaba lo prohibido, lo exótico. Y aunque ninguno de los dos teníamos pareja, o excusas para no dejarnos llevar, algo había que no nos dejaba actuar con normalidad. Desde aquel beso que nos dimos no volvió a propiciarse ningún tipo de situación comprometida entre nosotros. Ninguno de los dos lo buscó, aunque nuestras intensas miradas hablaban por sí mismas.
Una noche ocurrió algo inesperado. Al salir de la ducha, fui directa a mi habitación para vestirme y luego ir a cenar. No me percaté de su presencia hasta que me giré con el pijama en las manos y lo vi sentado sobre mi cama, observándome. Abrí los ojos como platos al descubrir esa mirada llena de deseo que me recorría de arriba abajo. Mordí mi labio inferior y clavé mi mirada sobre la suya. Un miedo irracional se apoderó de mí haciendo que sujetara con mayor fuerza la toalla, como si en cualquier momento pudiera caer al suelo y dejarme indefensa ante él.
—¿Qué haces tú aquí? Tu… Tu habitación es la otra —Tragué saliva, pero me costó. Fue como si hubiera algo en mi garganta que no me dejara hacerlo. Fruncí el ceño esperando una respuesta, pero al ver que no llegaba de manera inmediata añadí—Oh, espera… Ahora me dirás que te confundiste de habitación sin querer, o cualquiera de esas tonterías que os inventáis los tíos. ¿Me equivoco?
Sonrió antes de que su cuerpo se irguiera y quedara de pie frente a mí.
—Debo reconocer que soy muy malo por tentarte de esta forma. ¡Y mira que he sido sutil! Quizá hubiera tenido que recurrir a otra táctica para que cayeras rendida ante mí —Pero ¿qué se habría creído? Alcé una ceja, por algún motivo intuía que su comportamiento no era el habitual, pero tampoco sabía qué podía motivarle a actuar de esa forma— ¿Por qué me miras así?
Empezó a avanzar hacia mí y yo di un paso hacia atrás. No fui del todo consciente de ese movimiento hasta que mis ojos se clavaron en mis piernas y vieron una delante y la otra detrás. Sonreí al pensar en lo tonta que estaba siendo. De un momento a otro, mi cuerpo se vio entre la puerta del armario y su cuerpo; y mi mirada no hacía más que alternar entre sus ojos y sus labios. Deseaba volver a sentir sus labios sobre los míos.
—Dime que no me deseas y te dejaré tranquila. Pero dímelo, no creo que pueda aguantar mucho más como un simple amigo cuando tú y yo sabemos que entre nosotros hay algo más que debe ser resuelto.
Me quedé atónita ante sus palabras. ¿Aún era capaz de dudar de mis posibles sentimientos hacia él?
—Te deseo.
No pensé mucho la respuesta, ni en las posibles consecuencias que podría tener. Intenté escabullirme, pero me tenía acorralada; sus brazos se apoyaban en la puerta del armario a ambos lados de mi cuerpo. Mis ojos seguían clavados en los suyos. «¿Realmente quiero escapar de él?».
—Yo también te deseo, Olivia.
Se lanzó a mis labios y tomó mi cintura con suavidad, acariciándola por encima de la toalla. Me aferré con ambas manos a su nuca y lo atraje más hacia mí, profundizando así en el beso. Al quedar libre la toalla, esta se deslizó por mi piel hasta que se topó con el suelo; pero yo seguía demasiado concentrada en disfrutar del beso como para darme cuenta realmente de lo que había ocurrido con ella. Una corriente eléctrica recorrió mi espina dorsal al sentir sus dedos sobre mi cuerpo desnudo y no vacilé al acercar mi cuerpo un poco más al suyo.
—Y así te deseo aún más —dijo jadeante mientras su mirada bajaba hasta mi cuerpo desnudo. La seguí y fue entonces cuando comprobé que me encontraba desnuda frente a él.
Volví a sentirme estúpida al intentar ocultar mis partes con los brazos, sobre todo cuando acercó sus labios a mi cuello y bajó con besos hacia la clavícula. Impulsó mi cuerpo hacia arriba y me tomó en brazos para llevarme a la cama. Y a pesar de todos los pensamientos negativos sobre mí y mi manera de actuar en ese momento, no me opuse a sus deseos. No cuando eran los mismos que los míos. Me depositó sobre la cama con cuidado y cubrió su cuerpo con el mío. Saboreó cada poro de mi piel sin saber que con cada uno de sus besos me estaba llevando a la más extrema locura.
No tuve el valor suficiente para detenerle.
Sin embargo, no hizo falta que me apoderara de mi fuerza de voluntad, pues él cesó en su empeño para que la situación no se complicara más.
—Joder, Olivia… Tápate antes de que cometa una locura. Debo poner las cartas sobre la mesa si queremos que ocurra algo más…
—¡Como si yo tuviera la culpa de estar como Dios me trajo al mundo! Te recuerdo que si no llega a ser por ti esto no habría ocurrido.
Reí al comprobar que a pesar de sus palabras su cuerpo seguía sobre el mío. Sus ojos marrones aún sobre mi mirada.
—¿No querías que me tapara de nuevo? Pues no veo que tengas mucha prisa.
Al comprobar que mis palabras eran ciertas, él rió también y se levantó. Yo también lo hice para coger la toalla y volver a colocarla sobre mi cuerpo, ocultando lo que hasta hacía unos segundos había estado a su merced.
—Me harías un gran favor si salieras de la habitación y me dejaras cambiarme, por no añadir que también te vendría bien a ti. No creo que sea agradable ponerte peor de lo que ya estás. Nunca estuve de esta forma con un hombre, pero no soy tonta. Sé que ahora, aunque tenga esto cubriendo mi cuerpo, te mueres por hacerme tuya —Me estaba pasando de lista, pero me encantaba provocarle—. ¿O vas a negármelo?
Tras asegurarme de que la toalla no se caería con el mínimo movimiento, simulé posar para él de forma sensual reprimiendo una risita.
—No, no lo niego —respondió mientras se acercaba de nuevo hacia mí con esa mirada que me trasmitía todo el deseo que sentía por mí.
Tuve que controlarme para no temblar y mostrar mi debilidad ante él. ¿Por qué las mujeres tendríamos que ser tan débiles ante los hombres?
—Vete ya antes de que me importe una mierda esas cartas que tienes que enseñarme.
Y lo decía muy en serio. Si Víctor permanecía un minuto más en mi habitación no habría nadie que me quitara de la cabeza la idea de perder mi virginidad aquella noche.
—Vale, vale. Tranquila. Nos vemos en la cena.

Otras novelas publicadas: Ninguna, aún.

Dónde comprarlo:

-Edición impresa: http://relinks.me/1533148147
-Edición kindle: http://relinks.me/B01I0WGDAU

Booktrailer:

-Primera promo:



-Booktrailer oficial:



Web/blog autor: 










1 comentarios:

  1. ¡Hola! Muchas gracias por este espacio tan hermoso en tu blog. Espero que cuando puedas darle una oportunidad, te guste tanto como a mí :P

    Saludos <3

    ResponderEliminar