domingo, 15 de abril de 2018

Invicta - Miriam Alonso

Se encontraron en la noche. Ella, jadeante de nervios y excitación; él, deseoso al tenerla atrapada, finalmente, entre sus brazos.
Fue brusco al ponerla contra los tablones que hacían las veces de pared. Quería que lo mirara a los ojos, que renaciera expuesta como una igual, lejos de convencionalismos absurdos y sociedades obtusas.
Él acarició el nacimiento de su garganta; Victoria sintió el tacto fino de su amante deslizarse por la piel. Quién iba a decir que, a pesar de ser el momento la definición misma de un apasionado romance, el amor fuera a doler tanto.
Invicta es un paseo por la historia; un canto a la rebeldía, al inconformismo, lleno de suspiros críticos y feministas. El arte palpita en estas páginas. Los sentimientos se apoderan de los estudios parisinos a comienzos del siglo XX y también de ella: porque la musa, envuelta en sábanas blancas, se deja contemplar, aunque su pose relajada esconda un pasado todavía inquieto.
Acompaña a Victoria en este viaje lleno de sentimiento, reencuentros y rodillas que sangran de cuando en cuando, mientras las máscaras clásicas del teatro muestran sus más pronunciados extremos en la tragicomedia que siempre acompaña, por el camino, a la invicta protagonista de esta historia.







Es la primera novela que leo de esta autora, no está mal pero me esperaba algo más, quizás me he aferrado al cuatro párrafo de la sinopsis creando expectativas. Lo he terminado rápido no porque me haya enganchado hasta el punto de no poder parar de leer, sino por el planteamiento del manuscrito, se trata de un estilo sencillo y de capítulos cortos.

La novela está dividida en cuatro partes y aquí creo que está el primer fallo porque creo que no ha conseguido sacar partido a cada una de las "fases". 

La primera nos recuerda a la trágica obra de Romeo y Julieta (historia que nunca me ha gustado, todo hay que decirlo), Victoria se enamora en un visto y no visto de un actor, se prometen amor eterno y la cosa no acaba siendo tan apasionada como al principio. Esta la hubiera resumido y planteado como prólogo, obviando la segunda y tercera, quedándome con la cuarta, quinta y epílogo. Así a las dos últimas les daría un trasfondo más cuidado y detallado, aprovechando el contexto y vivencias de Victoria, esta podría contar las partes eliminadas a través de diálogos o pensamientos. En ocasiones he llegado a pensar que se trataba de un borrador, no un manuscrito final.

La ambientación es un punto fuerte en este libro, supongo que se trata de finales del siglo XIX, Victoria se traslada de Inglaterra a Francia por...unos asuntos. El teatro toma gran protagonismo, aunque creo que podía haber explotado más esta faceta. Creo que jugando más con este pilar y con la protagonista podría haber sido una magnífica historia.

Así, pensaba encontrarme con una mujer más rompedora, casi transgresora de la época -a pesar de las dificultades-, algo así como la saga «Los hombres de Roxbury House» (entre otros ejemplos). Creo que he llegado a ver la idea que tenía la autora pero me da que el resultado no ha sido satisfactorio, o al menos para mí.

Este tipo de novelas exigen entrar en profundidad y ahondar más en la época y personajes para que el lector consiga pasear por las calles de Londres y Francia, sumergirnos de lleno en el mundo del teatro de antaño.

Es una pena que «Invita» se lleve un aprobado raspado cuando podría haber llegado a un sobresaliente. No obstante, esta es mi opinión (subjetiva) quizás a otro lector le fascine de principio a fin.

Por último, he de resaltar el maravilloso trabajo de edición (portada, maquetación...) es increíble.



Gracias a la editorial por el ejemplar

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